jueves, 31 de diciembre de 2009

Ya no hay forma de pedir perdón.






¿cómo voy a lograr que aún me quieras?
¿cómo lograr que quieras escuchar?
Cuando este fuego me desvela
Pero despierto solo una vez más
¿cómo lograr verte de nuevo?
¿cómo he de recobrar tu corazón?
¿cómo aceptar que todo ha muerto
Y ya no hay forma de pedir perdón?
Qué mal, qué mal,
Esta absurda y triste historia
Que se pone cada vez peor
Qué mal, qué mal,
¿por qué ni puedo hablarte?
Temo que es así,
Que ya no hay forma de pedir perdón

¿cómo lograr que aún me quieras?
¿cómo lograr que quieras escuchar?
Cuando este fuego me desvela...
¿qué es lo que voy a hacer?
¿qué es lo que voy a hacer
Si ya no hay forma de pedir perdón?

lunes, 28 de diciembre de 2009

¡Por favor!


Insisto..

Señor, señorita, joven, weón, sapo, curioso, y hasta imbécil: No soy lo que esperan, y no me interesa cambiar para hacer feliz a los demás. Quizás algún día me quede sola, pero ¿sabes? ¡soy lo que quiero! y eso me hace feliz.

Gracias a quienes me aceptan cómo soy, y no preguntas weás como los estúpidos.

Ellos sí que valen la pena.
Apesta dar explicaciones de algo sin fundamentos, y mucho más, de algo que no haces.
Apesta llorar por algo que no aceptan de tí.
Apesta que amarguen tu vida, con cosas sin sentido.
¿Por qué cambiar por los demás?
¿Por qué.. ?

Váyanse a la chucha.
Déjenme aquí.
No necesito reconocerme en ninguno de ustedes.
No necesito saber quién soy.

miércoles, 23 de diciembre de 2009



Riégame hoy, que sé que mañana no estaré..

Un destello de felicidad.


El mundo es una pesadilla
y yo he sido tan feliz.
El mundo se derrumba y gira
pido disculpas por vivir.

Ya lo sé, no soy un héroe,
no soy el más valiente de los que te amaron,
no soy tu estrella
ni el tipo que disfruta tus pecados.

No pido excusas ni perdón
salvar tu vida o redención,
solo busco un trozo de verdad.
Un destello de felicidad.

Bebí del ron de la nostalgia,
dulce verano de diciembre.
Suena tu risa en el contestador,
dulce delirio adolescente.

Ya lo sé, no traigo nada,
no traigo solución, no traigo paz.
Sueño con olas que empujen
nuestras vidas hasta el mar.

En un banco del parque hallé
la llave que cierra el Edén
donde el tiempo riega tu rosal.
Un destello de felicidad.

Ya lo sé, no traigo nada,
sólo una luz que me quema en el pecho
¿Nunca has pensado en huir al sur
para empezar de nuevo?

Perdido en San Telmo soñé
que te encontraba igual que ayer
ilmuninando mi ventanal.
Un destello de felicidad.

El mundo es una pesadilla
y yo he sido tan feliz.
El mundo se derrumba y gira
pido disculpas por vivir.



Y sí.. ¿qué más? Sonrío en tus ausencias y presencias.
He aprendido con el paso de las semanas, que aunque las horas pasen sin ver tus ojos hablándome sin respirar, sonrío contigo a la lejanía, con los brazos cansados de tu amor, y de tus detalles. Aunque el mundo insista en ser una pesadilla, eres capaz de contruir y dinujar millones de sonrisas en mi rostro. ¡Tienes aquél poder!

lunes, 21 de diciembre de 2009

Apagado.


Como muchos días, hoy no tengo ganas de escribir, y aún así mis dedos bailan al compás de Ismael Serrano, mientras las preguntas desfilan por mi piel, hasta llegar al corazón. Quisiera apretar "off" en alguna parte de este cuerpo algo extraño y tan poco familiar, y por fin por fin descansar de este lugar tan cargado de gritos, euforia, malentendidos, hipocresía, falsedad, malas intenciones, compras, ventas, días, noches, fríos eternos y calores del mismo infierno, mañanas extrañas y noches tan carentes de mí. Quiero gritarle al cielo que no doy más con esto, que la sonrisa que llevo cada mañana me la saco al dormir, que las lágrimas que no dejo caer todos los días, hacen daño aquí dentro, porque jamás llegan a puerto, porque no soy capaz de pararme sin tiritar, porque no puedo seguir viviendo entre basureros parecido a vidas, o vidas con caras de culo. Quiero vivir, quiero disfrutar de mis pasiones y por un segundo ser yo, ser la protagonista de esta vida abocada a aguantar, a dejar pasar errores, y vivir de la mediocridad de los demás. Quiero conciliar el sueño en las noches, sin pensar qué regalar esta Navidad, de dónde cresta sacaré plata, qué será de aquellos hueones que habitan el mundo el próximo año, qué será de tantos otros, y si esta casa seguirá oliendo a hostilidad y mentiras.

Las ansias me juegan en contra, quiero gritar al viento miles de cosas, y descargarme, sentirme libre de tanta basura, porque al parecer para los demás, mi cara tiene forma de basurero o será que la vida está apestando por este sector.

Talvéz, debería estar sonriendo, porque los motivos son varios, porque el verano promete, porque las oportunidades de arrancar se multiplican, porque la Navidad me hace viajar por lugares un poco más gratos, pero sigo con los labios pegados y la negatividad proyectada de mis ojos, con el desgano de los días y las maldiciones que salen como si alguien hubiese herido mi corazón.

No lo niego, quiero manda a medio mundo a la mierda, quiero que la gente deje de mirarse el ombligo, y que me cuente sus mil problemas, haciendo caso omiso de mi cara culo, de mis ojos teñidos de tristeza, pensando que la felicidad desborda de mis poros. Lo siento, no siempre quiero escuchar, necesito escuchar el silencio de mis pensamientos, quiero contar las lágrimas que caen de mis ojos, y buscar respuestas que nunca las tendré yo, eso es una convicción.

Exijo el silencio, quiero oir mis pasos, y sólo mis pasos, quiero dejar de escuchar voces cuestionándome, quiero dejar de escuchar sus parlamentos, sus egocentrismos y su permanente preocupación por lo que no sirve, quiero sentido de todo esto, quiero verdad de toda la mierda que anda circulando, quiero fraternidad, y algo más de corazón.

Somos