viernes, 23 de diciembre de 2011

Primer balance del año


El primer balance de estos doce meses se lo regaló a la universidad
Soy consciente de lo que nos costó conformar un grupo grande,
pues nuestro curso no es acogedor
y la verdad, es que la competencia intelectual prima
ante el compañerismo y la lealtad.
Recién este año pudimos participar de un carrete,
¡en el tercer año de carrera!
Creo que la espera vale la pena, pues estos rostros
conforman el cuerpo que día a día vamos construyendo,
cada cual con su estilo, su personalidad y una tremenda carcajada
Aunque cueste coincidir con fechas,
intentamos siempre sacar una junta para relajar los ánimos,
y creo que desde el día de ayer, donde jugamos al 'amigo secreto'
y nos pusimos densos y melancólicos,
se instauró la idea de esta 'terapia grupal' que tan bien nos hace,
pues sin darnos cuenta nos amamos, a nuestra manera,
con chistes ordinarios, con un terremoto en la mano izquierda
y un pucho en la mano derecha, mientras posamos para una foto.
Este año nos propusimos una misión inconsciente:
ser amigos y estar juntos,
y creo que pasito a paso iremos consolidando 
lo que hoy queremos comenzar,
aunque lamentemos la tardanza de todo aquello.
Tercer año, sin duda será coronado como el año 
en que nos decidimos a ser parte de la vida del otro,
nos comprometimos a celebrar hasta las penas,
a ayudar al otro aunque sean las 4 am.
Hemos pasado a cuarto año con una mochila que cargamos 
y miles de anécdotas por contar,
unas cuántas lágrimas derramadas en común
y muchas horas que compartimos.
Tengo la certeza, de que quedan más de cien
cumpleaños por celebrar en multitud,
que las caras que hoy reconocemos como amorosas,
lo seguirán siendo por muchísimo tiempo,
pues la meta ya está trazada, 
sólo nos queda disfrutar y seguir creciendo

¡Bienvenido cuarto año!

viernes, 16 de diciembre de 2011

Se vienen los balances

Ha 15 días del nuevo año
Ha 3 días de entregar el último trabajo
y terminar el tercer año de mi carrera
Ha 8 días de la maravillosa Navidad
Creo que se acerca la fecha de hacer análisis, balances
y cerrar un año más de mi vida,
un año más de risas y lágrimas de dolor,
doce meses más de aprendizaje y locura,
doce meses más de silencios y proyectos
Desde ahora te espero 2012 prometedor


jueves, 15 de diciembre de 2011

No puedo dejar de agradecer(te)


Aunque este último mes me he sentido más apaleada (con respecto a lo académico) que nunca, 
¡no puedo dejar de agradecer(te)! 
Es por eso mi sonrisa, por tu inmenso amor.

lunes, 12 de diciembre de 2011

¡Ven a mí 2012!


Muero en ansías por el año que vendrá
Muero de ansías por el verano bien amistoso y acompañado
Muero de ganas por ese marzo caluroso en el norte
Muero de ansías por ese julio que me traerá a mi primer/a sobrino/a
Muero de ansías por el cuarto de año de mi carrera con prácticas y amor
Muero de ansías por ver la felicidad en ojos ajenas, pero de mi familia
Muero de ansías por abrazar hasta las lágrimas por la felicidad tocó nuestra puerta
Muero de ansías por marcar días en el calendario
Ven a mí 2012, sin miedo, ven a mí

viernes, 9 de diciembre de 2011

Mi equilibrio no caerá

Hoy tuve un soponcio de un micro-segundo
Me apené y repetí: "qué penca"
Intenté ahogarlo, esquivé las lágrimas
Pero al ver rostros amorosos, no me aguanté y vomité todo
En ese momento, hubiese pagado lo que fuera por una cerveza
y putear al viento un nombre que tenía entre mis labios
Mis compañeras de siempre apañaron mi deseo
y así fue
Estoy convencida que no hay nada mejor en el mundo
que una buena compañía, que un abrazo apretado y "un te quiero"
No hay nada mejor que los oídos de mi madre y su sabiduría
¡Pagaría por su sabiduría!
Si la escuchara todas las veces que me advirtió
Si le hubiese hecho caso todas esas veces
¡Amo a esa mujer desde la entrañas hasta las lágrimas que derramo ahora!
La pena sirve, se aprende, se llora, se vomita, se pisotea y adiós
No estoy dispuesta a cargar con más
Mi discurso no cambió: sigo estando bien, sólo que esto vino a remecer
mi seguridad, mi autonomía y mi poder
Soy feliz por mucho que he vivido este año, 
soy feliz a través de la sonrisa de mis hermanos haciendo sus vidas,
estoy feliz y ansiosa por ese bebé que crece en la panza, 
estoy feliz porque la vida me da motivos, 
¿debo decaer por esta mierda? ¡NO!
Nadie romperá mi balance,
Nadie se atreverá  jamás a romper mis anhelos
Sólo yo puedo hacer y rehacer, 
cambiar, botar, aniquilas y escupir
lo que hago con mi vida
Lo de hoy sólo fue un remezón,
lo de hoy sólo me convence más de aquella frase
"jamás terminas de conocer a las personas"

lunes, 5 de diciembre de 2011

El primer lunes de cada mes


Nunca había ocupado este espacio tan mío para hablar de mi papá, creo que hoy es momento de hacerlo y no porque esté de cumpleaños, pues lo está el 16 de abril, sino que este día ocurrió algo que me dolió como nunca antes me había pasado. Es momento de hacerlo letras.

La infancia junto a él fue entretenida, a pesar del miedo-respeto que le teníamos con mi hermano (un año mayor que yo), se encargó de llevarnos a cuanto viaje tenía que hacer, recorrimos Chile los seis arriba de una camioneta y yo con chupete en mano en los brazos de mi mamá. En casa siempre estaba leyendo el diario o haciendo asados, los días de semana casi no lo veía porque viajaba a lo largo del país y llegaba de madrugada, una rutina sin descanso ni feriados. Cuando fui creciendo nuestra relación cambió hasta el día de hoy, que agradezco a Dios el humor de los dos para poder construir nuestra relación bastante especia, que muy pocas personas pueden decir que tiene con su padre. Sé que es celoso, que me cuida en silencio, pero jamás me ha prohibido hacer algo, jamás me ha dicho "él no es para ti", más bien se las ha bancado sólo, en ese silencio mortal que lo caracteriza.

Si tuviera que decir algo de él, diría dos cosas: bondad y esfuerzo. Él siempre ha estado para quien lo ha necesitado, a pesar de sentirse traicionado y dolido, a pesar de que la vida le dio la espalda en la infancia, es capaz de dar la mano a quien lo requiera y la broma entre los labios y aquellos ojos brillosos cristalinos tan característico de nuestro Jhonn Travolta. Si bien estudió cinco años en la Chile, no le alcanzó para leyes y tuvo que conformarse con algo que no le gustó: la pedagogía, pero a penas puedo arrancar de eso, lo hizo, al morir mi abuelo (su padre) siguió su oficio de transportista para Endesa. Creo que eso lo hace feliz, no sé muy bien porqué, pues es una pega independiente, sin sueldo fijo, con preocupaciones y demases que no aseguran una familia con cuatro hijos, pero es exactamente eso lo que nos ha dado de comer, lo que nos ha educado y formado.

Hoy, primer lunes del mes como muchos otros, pagaban. La empresa ya había acumulado muchas facturas que debían pagarle, algunas desde hace tres meses, otras desde hace un mes, otras desde hace cinco. Y una vez más, se devolvió a casa sin un peso en el bolsillo y sin explicaciones, lo primero que pensé es: "¿qué mierda vamos a hacer un mes más sin sueldo?", además de variados improperios para esos señores tan distinguidos. Mi papá no es un hombre que trabaja en una oficina con aire acondicionado, que se vista de terno todos los días y que los primeros días del mes reciba un cheque con seis ceros sin mover un puto dedo: desde que lo conozco se ha descrestado por su trabajo, ha pasado noches enteras sin dormir pensando cómo mierda pagará el IVA o cómo pagará mi universidad, mientras hay unos cuantos estúpidos que se les olvidó mandar la nómina para que le pagaran. Hoy pasó eso, "hubieron problemas con la nómina, don Jorge, entre martes y miércoles estará la plata" - esa fue la respuesta al llamado que hizo mi papá, mientras mi mamá le repetía "ellos se aprovechan de ti, porque no reclamas, siempre han hecho lo mismo".

Me vine antes de la universidad porque anoche me acosté tarde y porque luego de la llamada de mi mamá diciéndome: "hija, no le pagaron nada a tu papá, ni un peso. Ya no le quedará colon", no podía seguir allá con una cara de cinco metros, pensando en cómo mierda pasaríamos Navidad, en que el jamás estaría tranquilo hasta recibir esas lucas que tanto necesitamos. En la micro, con los audífonos puesto se me caían las lágrimas de rabia, pensando con impotencia la vida de quienes están sentados en oficinas, quienes tienen asegurada la vida de sus hijos y esposas, quienes no tienen que rezar el domingo en la noche con los dedos cruzados para que el lunes esté la plata en el banco y sentir el alivio en la boca del estómago. Sólo me queda agradecerle a Dios el padre que me regaló y la familia que él mismo construyó, que aunque el trabajo canse, aunque existan muchos lunes en la mañana donde no haya un peso en la cuenta, no hay nada que aplaque el brillo de sus ojos marchitos.

Qué ingrata es la vida cuando se es un subalterno.
Qué ingrata es la vida cuando no tenemos asegurado ni el mañana.
Qué ingrata es la vida cuando no puedes gritarles en la cara esos señores: "¡viejos culiaos!"

Yo me quedo con el sabor dulce, con la bondad de mi papá.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Lo necesito

Necesito una cura de este sueño crónico
Necesito tiempo para hacer todo en dos semanas
Necesito un aquelarre con las brujas
Necesito una junta familiar bien achocloná'
Necesito un día de invierno en la playa
Necesito un cigarro, un mate y a los gordos felices
Necesito y ansío que nazca Manchita
Necesito un 2012 más fraterno y acompañado
Necesito más tiempo para "perder" en lo que deseo
Necesito unos spagetti a la italiana y una conversación
con un rumano a señas
Necesito una cerveza en la cima de la colina a media noche
Necesito un abrazo apretado y una conversa eterna
¿Hay algo malo en pedir?

Somos