martes, 11 de agosto de 2009
lunes, 10 de agosto de 2009
Sepia.

En mi mundo sepia no ha contradicciones; se codean las verdades con las lealtades, el vocabulario en aquél mundo es reducido, pero tan rico y completo. Hay palabras que no existen, pero que sí están presentes en este mundo lleno de colores, contradicciones, insúltos, y malentendidos, palabras como; mentira, falsedad, carencia, tristeza, injusticia, lejanía, soledad, egoísmo. Comparto con muy pocos este particular mundo, donde puedo maravillarme sin necesidad de pronunciar palabras que se escabullen entre mi ropa, y que con este viento, vuelan más allá de lo recomendado. Quizás, sea la creadora de estos matices, e invente todo este mundo sepia paralelo, para tener una excusa y un fundamento, para arrancar de esta realidad, que muchas veces me abofetea con sus cambios, y sus crudas novedades; y gracias a estas tecnologías pueda inventarme este rincón sepia, pero sé que sigo aquí sentada, con mi café en la mano derecha, y con mis ideas en la mano izquierda.
miércoles, 5 de agosto de 2009
Necesito a alguien que cuente mis tropiezos y caídas; para que luego las pegue en mi frente para recordarme siempre que puedo ponerme de pie, con estas lágrimas a cuestas, además del peso de las responsabilidades, y la cuota familiar, de orgullos y egos.
Necesito a alguien que cuente mis abrazos y besos, mis cariños y mis amigos, mis sonrisas y alegrías, y que al terminar el día me las pegue en mi pecho, para no sentir jamás su ausencia, y aquél vacío que me recurre en estos días.
Necesito a alguien que cuente mis horas de sueño, mis fatigas matutinas, mis insomnios, mis lagunas mentales, mis vacíos constantes, y aquella creatividad que no muchas veces se asoma por mi cabeza y desemboca en mis manos.
Necesito un Benedetti que incentive mis mañanas con sus letras, que ilustre mis vacilaciones con sus versos, y que moldee mi vida con cada uno de sus cuentos; que me enseñe el hermoso camino de la literatura, como arte, como pasión, como vida y como realidad concreta.
Necesito un Serrano que armonice aquellas noches largas de intensa lectura, que motive mis ideas, y les de alas, que este recorrida me sea más cotidiano y conocido, que produzca en mí muchísimo más, que alargue las horas de mis días, que de a mis diálogos versos y melodías, y un nuevo sentido a todo esto.
Extraño a un amigo en particular
Extraño noches de luna y cigarros
Extraño abrazos y compañías
Extraño frases y te quieros
Extraño mañanas y atardeceres
Extraño figuras y sombras
Extraño dulzuras y presencias
jueves, 23 de julio de 2009
Destellos.
Quizás el brillo que llevo conmigo, no es más que el esfuerzo de días anteriores, o talvéz que el de arriba me escuchó, como siempre. Noticias van y noticias vienen, pasan sobre mí, no me motivan, no sacan destellos de mí; sólo sigo aquí, quieta y congelada, paralizada y embriagada de la monotonía, que esta vez no me hace mal, pues este dolor es nuevo en mí, como tantos otros que dejo guardado. Hoy el brillo de esos ojos quiere hablar, pero no hay quien escuche sus gritos de júbilo y clamor, el silencio se apodera de toda calidez, para empaparla de frío, y congelar esta felicidades. Recuento y calculo heridas y ausencias, ya no hay lugar para los sabores, sobre espacio para los fracasos y desalientos, para las críticas y desventajas; siempre habrá tiempo para hablar mal, fijarse en los errores del otro, resfregar fracasos y abusos, injusticias y carencias; pero al contrario, no somos capaces de fijarnos en nuestras fallas, en las veces en que mentimos a ojos abiertos, protegemos con uñas y dientes a quienes queremos, y somos capaces de tranzar cosas muy importantes para nosotros, con el afán de ver derrotado al otro. ¡Y después descaradamente abrazamos, escribimos palabras bonitas, disfrazadas de tanta cobardía!
Orgullosa porque soy verdadera, porque tengo cojones para hablar y gritar las mentiras, pero también sé callar cuando me equivoco, y cuando meto la pata; reconozco mis fortalezas y mis debilidades, sé cuanto valgo, y cuanto me falta por recorrer. No necesito a alguien que me recuerde cuanto vale mi palabra, ni cuantas veces debo virar a la izquierda para no caer; quiero caerme y ponerme de pie, quiero sonreír y llorar cuantas veces sea necesario, quier discutir y abrazar cuántas veces quiera, con el corazón y mis manos.
jueves, 2 de julio de 2009

Debería estar leyendo, para la última prueba de mi pesada semana; pero aquí estoy escribiendo estas líneas sobre tí. Creo que no han sido muchas veces en que me he sentado a pensar detenidamente en ti, quizás las veces que lo he hecho, han sido particularmente por alguna discusión, por algunas palabrotas tiradas al viento, que luego dejan sus consecuencias, pero eres madre, de esas del alma; o talvez lo pienso así porque eres mí madre, porque veo en tus ojos ese amor que no veo en otros, ese brillo con cada uno de mis logros, y lágrimas cuando fracaso. Tu olor, no lo tiene nadie más, es característico, yo diría: "ese es el olor de mamá", así como mi abueli también tenía un olor particular en su piel, un olor a vejez dulce, que jugaba con la madurez de esos ojos, pero con la certeza de esos pensamientos; así mismo me pasa contigo vieja mía. Al entrar a casa, ese olor es tuyo, puedo descubrirlo a kilómetros, y tengo la convicción de que nadie más lo tiene, de que nadie más posee esa conjugación de aromas tan tan dulces, pero con carácter y firmeza. Después de estos días, considero que uno de los más pesados de mi año, en cuanto a lo académico, luego de sacar fuera ese nervio y peso en los hombros, me sentí escuchada y amada infinitamente; es por eso que hoy le dí el día a Dios, y me sentí un par de minutos a rezarle en esa fría gruta, llena de gotas de lluvia de días anteriores; le agradecí por mantenerme en pie estas difíciles horas, y por ser Él, junto a María quienes devuelven a mi la alegría, y la confianza en mí. Agradecí y pedí por tí, por tu salud, y al llegar a casa, luego de un par de horas, volví a enamorarme de las fotos de mi infancia, de esos lugares que visité sin conciencia aún, pero tú me cargabas en tus brazos, y eso bastaba para mí, sintiendo tu olor en la punta de mi nariz, me envadía la tranquilidad, y disfrutaba de aquellos cielos azules que se me regalaron siempre. Sentaba frente a esta pantalla, pienso con los ojos llenos de lágrimas sólo por tenerte, por saber que todas las mañanas vendrás a mi cama y me despertarás, por saberte cerca, por ser la primera persona en quien pienso cuando alcanzo un logro, porque es el abrazo que más espero cuando me invade la felicidad y la dicha. Esa fotografía es maravillosa en todos su parámetros, tiene esa mística de la infancia soñada, aferrada entre tus brazos jugueteaba por tu beso tuyo, mientras esperabas que mirará a mi papá, lo sé. Te amo desde las lágrimas hasta la sequía, desde mis rabietas hasta toditos mis logros. Amo, conjugar en mi piel tus caracerísticas y la de mi papá, amo saber que dentro de mí habitas tú.
lunes, 29 de junio de 2009

Es terrible saber, y darse cuenta que necesito de tí para seguir adelante; a pesar de que mi ojos no descansan, de que las lágrimas no dejan de escurrir, de aquél corazón que llevo aquí dentro, que pide a gritos alguien que sepa valorarlo, pero ya tiene un nombre grabado. Ayer, trataba de que aquél ardor de mis ojos no afectara en mi lectura, ni mucho menos en mi aprendizaje, intentaba que mi mente sólo se fijará en esas letras, y no en tu nombre grabado en estas cuatro paredes. Sé que estás a algunos kilómetros o talvez metros de aquí, y me exijo no pensarte, ni dibujarte, ni mucho menos leer tus líneas, mirar tus fotografías, y el cambio que has tenido. Decidí descansar unas horas, mis ojos y mi piel lo pedían, para acumular energías, traté de que las horas pasarán por mí y olvidarme de tu nombre, de la carencia de tus abrazos, de tu olor; pero el hormigueo de la peil ya me invade. Me siento prisionera del amor que te tengo, es tanto lo que te amo, que volveré a caer en el perdón, volveré a llorar esperándote, porque soy una idiota y me dijo: "esta vez lo hará, tengo esperanza" Esperanzas vagas, que no tienen coherencia, que me idiotizan más de lo normal, que me vuelven una enamorada enfermiza del amor, pero de ese amor que daña y saca pedazos, de ese amor que lastima, de esas palabras comprometidas que no tienen ninguna validez, pero aún así caigo rendida a tu sonrisa, a esos ojos de antaño que descubre en la multitud de la gente, de ese brillo particular, de esa piel blanca, que me permitió escribir en ella cada uno de mis deseos, cada una de mis penas y sanarlas con tu amor.
Contigo viví por primera vez ese amor que busqué y soñé cuando niña, lloré de emoción y agradecí por tenerte a mi lado, por respirar tu olor sin necesidad de tenerte a mi lado, nos dibujé en mi futuro, recalqué mis anhelos más profundos, y los fuí tachando en tu cuerpo, cada vez que se cumplían; pero de un momento a otro, comencé a conocer ese lado de las personas que no queremos conocer, comenzaron las fallas y las faltas, las ausencias y las carencias; yo seguía al pie del cañon, con la esperanza viva en mis ojos, con la peil erizada, porque con cada sonido del teléfono pensaba que serías tú, me imaginaba un millón de cosas, que con un gesto tuyo totalmente inesperado, destruías sin remordimientos cada uno de mis afectos. Y a pesar de los años, sigo como una estúpida, esperando esa misma llamada, esa misma visita, ese mismo correo electrónico explicativo, pero hay algo diferente esta vez: estoy total y completamente cansada de todo, de mi amor, de sus huellas, de tu sabor, de tu carencia, de tu fuego, de tus líneas que es preciso decir que hace años no están dedicadas a mí, agotada de estas lágrimas, de este peso en mis hombros, de tus huellas y heridas profundas. Hoy debo pensar en mí, hoy no reconozco más tu nombre, se lo llevó la lluvia que limpio algo de este corazón herido, y por fin aprendo a sonreír con carencias, la lucha me la ganó este amor enfermizo, pero sigo viva, con los ojos hinchados, pero triunfé antes toda adversidad. Fabriqué con mis manos durante este tiem po una armadura contra tí, es ella quien me protegió, mucho más que tu "amor"
Grito y vomito, que estoy viva. Restauro mi piel, y mis heridas quieren cicatrizar. ¿Ayuda? esta vez necesito aprender de este sufrimiento, por una vez necesito ponerme de pie sola, sin la ayuda de los demás, sé que me sentiré mucho mejor, el logro esta vez y como siempre, con respecto a esto, será mío.
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Luz, esperanza, tranquilidad, un nuevo suspiro, revitalizar energías, soledad, elección, calidez, permanencia, confianza que sé dónde perdí,...
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Dejando reposar lo que pasó el domingo, aquél reencuentro con rostros que significan tanto para mí, aferrados a las lágrimas y en una situac...
